domingo, 8 de marzo de 2009

Capitulo Quinto

La luz penetraba violenta, dañando los ojos de los espectadores. El sol señalaba, con la agresividad de los rayos que batallan con un ejercito de nubes, la inscripción de la pared. El hedor resultaba insoportable.
Rodríguez no se dejaba impresionar tan fácilmente, pero el dramatismo de la escena bien merecía unos minutos de silencio. Mientras, la pluma trazaba, autónoma, notas en la libreta.

Marta se sentía mareada, completamente mareada, le costaba respirar, el aire de la calle parecía seguir conservando aquella peste nauseabunda. Una multitud de curiosos se congregaba alrededor del cuerpo inerte de un viejo desplomado a la entrada. Las sirenas de la policía se escuchaban cercanas. ¿Cómo habían llegado ellos antes? Sabía que a Rodríguez le contrataban hombres importantes, ¿pero tanto?
De repente se le volvió a activar el cerebro, ese viejo debía hacer pocas horas que había muerto. Su estado era visiblemente mejor que el de los otros cuerpos. Y algo en su pequeña cabeza le susurro que debía aprovechar la ventaja sobre la policía, antes de que esos prepotentes uniformados convirtieran la investigación en un espectáculo de feria. La prensa se iba a poner las botas y las pocas pistas fiables estaban al alcance de sus dedos. Volvió sobre sus pasos, deslizando unas enormes gafas de sol sobre sus ojeras y ajustándose los guantes a medida que se acercaba a la multitud. Se abalanzo sobre el cuerpo. El estruendo de sirenas era cada vez mas intenso. Metió rauda las manos en todos los bolsillos que encontró a la vista y, ante la mirada de la atónita multitud, sacó una cartera de piel envejecida por el tiempo. Un nombre...un nombre...un nombre...¡Lo tengo!
Devolvió la cartera a su legitimo dueño. Y mientras la gente, con la boca abierta cual muñeca hinchable, observaba su huida taconeada a bombo y platillo, la policía hizo su entrada en escena.



1 comentario:

  1. Veo que la intriga se va anudando... ¿Seguirá aumentando la cuenta de cadáveres o la trama se irá moviendo en otra dirección? De momento parece que ya hay un buen número de incógnitas que resolver...

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